La semana pasada comencé la mezcla del nuevo de AMA, pese a que las voces definitivas todavía no están grabadas. Mezclar es un proceso vital dentro de la grabación de un disco. Puede mandar al garate toda la producción previa o ensalzar cosas que se habían quedado perdidas por ahí. Eso sí, es un camino tortuoso en el que te asaltan un millón de dudas y temores (y más cuando lo tienes que hacer tú solo). ¿Estará sonando bien todo? ¿Habrá suficiente bajo? ¿Me he pasado con los medios? ¿Por qué los graves son tan hijos de puta? ¿Dónde coño meto esta quinta pista de guitarra? ¿Y las tres panderetas? En fin… os iré avanzando mis logros.
En la foto de arriba estamos tocando en la Sala El Sol hace un par de años, cuando eramos un grupo que tocaba en directo y tal. Ahora creo que ya no somos así. La foto la hizo mi hermana.
El pasado fin de semana estuvimos grabando las baterías del nuevo de AMA con Karlos Osinaga, de Lisabö. A Karlos le conozco desde hace ya unos años. A Donut nos grabó nuestra primera maqueta, la de la portada hecha con recortables, y también la de Manoukian que me llevó a tocar en el concurso de RDL (y que ya no se volvió a celebrar nunca más). Con AMA nos apetecía trabajar con él, y tal y como recordaba, fue todo un placer. Aunque tengo que reconocer que le abrasé un poco con preguntas técnicas, jeje…
Y qué voy a decir de Johnny… para dos días que ensayamos, lo clavó.
Aunque no lo parezca, seguimos grabando el disco de AMA. Por causas diversas no hemos podido avanzar mucho en navidades, y ahora toca retomar la tarea. Y lo hacemos con nuevos bríos, y con la sensación de que ya no nos queda tanto. Estamos convencidos de que podremos mantener la fecha de salida del disco pensada inicialmente para septiembre de 2016.
Este fin de semana ha tocado grabar voces y algunas guitarras.
Un poquito más. Un extracto de nuestra actuación en el festival Contempopranea 2006.
El perro negro.
Es el último concierto que dimos antes de retirarnos a nuestros cuarteles de invierno a preparar el nuevo disco. Tengo buen recuerdo de aquella actuación, nos quedamos muy contentos. Eso sí, la vuelta al hotel fue un infierno de carreteras comarcales. Gracias a dios que me colé en el coche de estos chavales tan majos (¡gracias!).
Lo bueno de tocar en un grupo del que eres fan, es que el nivel de empane llega a rozar proporciones místicas. Porque no es lo mismo tocar en un grupo que ser fan del grupo en el que tocas, ojo.
Y así de empanados es como estamos ahora con las nuevas canciones que estamos grabando. El proceso está siendo lento pero satisfactorio. Trabajo casero e internet como ayuda para salvar la distancia geográfica. Este fin de semana aprovecharemos que viene Javi para grabar algunas voces, que ya toca. Voy desempolvando mi Audio Technica.